Bonsái. Alejandro Zambra

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BONSÁI, EL LIBRO QUE PUDO SER Y NO FUE, COMO EL TIEMPO PERDIDO.

Comenzar revelando el final de la historia y el destino de los protagonistas es arriesgado y atractivo. “Al final ella muere y él queda solo,…” así comienza esta enana narración un poco más pequeña que un bonsái.

Ser escueto y casi exacto con las palabras para ganar tiempo en el tiempo de la narración. Ir al centro, al nervio de la historia: la relación de Emilia y Julio y contarla desde un pasado que fue, algo que fueron, que ya no son y que nunca volverán a ser, el resto como dice Zambra es literatura… o quizás no, solo enunciación.

El libro es un esqueleto, un esbozo simple y rápido de la historia, sin profundidad. Es como una esencia disuelta o esparcida, que dice poco o nada, que ya ha perdido sus verdaderas emociones.

Emilia y Julio, Julio y Emilia; un amor que lleva el ritmo de los libros leídos en compañía. Una relación que simulaba los personajes de las obras conocidas. Son un final que advirtieron desde que leyeron Tantalia, un breve relato de Macedonio Fernández.

Este pequeño libro cae fácilmente en intensidad, pierde y se desorienta en la emotividad y la imaginación. Parafraseando un poco al autor: ésta es, entonces, una historia pesada que se pone liviana.

Ficha del libro: Título: Bonsái. Autor: Alejandro Zambra. Editorial: Anagrama. Páginas: 94.