Por fuera de Macondo

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cien_anos_de_soledad


Ahí estaba, asustadizo; evidenciando en su testimonio mudo los días ciegos de su secuestro. Con un silencio pálido en su carátula gritaba su angustia que había sentido cuando lo querían sacar a la fuerza de su absurdo de olvidos.

Entre las manos de los policías que lo habían rescatado y su dueño mostraba una sonrisa coqueta y atrevida que daba a entender que ya se sentía a salvo entre las gentes de Macondo, donde las cosas son tan jóvenes que no hay palabras para nombrarlas y hay señalarlas con el dedo.

De nuevo entre las manos de su dueño cobraba sentido y  florecía de amarillo, ayudaba a recobrara la memoria de todos los pobladores de este singular pueblo que está ubicado al fondo a la izquierda en la imaginación de todos los colombianos.


Robo y recuperación de un primer ejemplar de la novela Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. Mayo de 2015.